Yo que crecì dentro de un àrbol tendrìa mucho que decir, pero aprendì tanto silencio que tengo mucho que callar y eso se conoce creciendo sin otro goce que crecer, sin màs pasiòn que la substancia, sin màs acciòn que la inocencia- Y por dentro el tiempo dorado hasta que la altura lo llama para convertirlo en naranja·
Silencios que duelen más que mil palabras, silencios que hablan por sí solos alegorizando el antagonismo constante que rige en torno a la vida.
Estar en silencio es una manera de hablar callados; de rendirle tributo a la suposición, sembradores de dudas, y de alguna manera, es un esmerilador de almas.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Silencio#
Yo que crecì dentro de un àrbol tendrìa mucho que decir, pero aprendì tanto silencio que tengo mucho que callar y eso se conoce creciendo sin otro goce que crecer, sin màs pasiòn que la substancia, sin màs acciòn que la inocencia- Y por dentro el tiempo dorado hasta que la altura lo llama para convertirlo en naranja·
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario